El empleo de las técnicas de gamificación en el entorno empresarial genera múltiples ventajas que favorecen la relación entre los trabajadores y la directiva, hacen más efectivos los procesos formativos y crean un ambiente de trabajo más agradable. Todo esto afecta positivamente a la productividad de la estructura y al crecimiento de la misma. Una empresa gamificada es una empresa en la que se trabaja mejor. Y en la que se produce más. Un trabajador millennial lo sabe bien. Y si trabajas con millennials, también lo sabes bien.

Y es que el activo productivo de las empresas tiende a estar conformado por una legión de millennials, un tipo de trabajador en el que priman ciertos aspectos como la motivación o el crecimiento personal frente al salario y que además ha nacido en un entorno 100% digitalizado.

Trabajador millenial y motivación

Un trabajador millennial es más dúctil en el campo de las relaciones laborales, la formación o la comunicación cuando se le plantea herramientas cercanas a su lenguaje cotidiano. Y ahí es dónde entra de lleno la gamificación: un universo en el que es fácil acercarse a los millennials, ofrecerles esa motivación que persiguen en el trabajo, la formación necesaria para crecer en el mismo e incluso el caldo de cultivo perfecto para sus relaciones.

El National Center for Biotecnology Informatiion (NBCI) ha determinado en diferentes estudios que el juego dentro del ambiente laboral incrementa la productividad y reduce otros aspectos negativos como el estrés y la fatiga o la falta de compromiso con la empresa. Se potencian las habilidades afectivas entre los miembros de una estructura, algo totalmente necesario para la buena marcha de una empresa, sobre todo si se tiene en cuenta que según el estudio What Workers Want 2019′ de Hays cuatro de cada diez empleados inciden en que la falta de motivación laboral es una de las principales razones para querer un cambio profesional. Si se quiere el compromiso de los trabajadores hay que motivarles, y las estrategias a través de la gamificación se han demostrado que son muy efectivas, especialmente cuando se habla de un trabajador millennial.

¿Cómo incrementar la motivación laboral del trabajador millennial? 

Sodexo, una compañía especializada en servicios de calidad de vida, elaboró un artículo sobre tendencias que están permitiendo a las compañías elevar la motivación de sus profesionales

En este artículo se nombran cuatro aspectos: los programas de implacement (implementando las técnicas de selección de personal de forma interna); work flow para la evolución de los profesionales (frente a la tendencias profesionales de cambiar a medio plazo de trabajo, se incide en retener a los mejores talentos ofreciéndoles una experiencia laboral rica y un entorno en el que crecer); llevar la gamificación al corazón de la empresa y el llamado ‘snack learnig’ como nuevas herramienta de formación. 

Gamificación

La gamificación, además de resaltar el lado más positivo de las tareas, puede ayudar a despertar el espíritu competitivo para alcanzar logros y superar retos, reforzando también el sentimiento de equipo y mejorando el clima laboral. Del mismo modo, las novedosas corrientes en formación son también claves en las estrategias de motivación de las empresas.

Esta generación millennial, acostumbrada a estímulos multimedia y a consumir contenidos directos requiere técnicas de formación que imiten esos contenidos que despiertan su interés. Por eso la formación ha evolucionada desde los cursos presenciales hacia propuestas on line que el empleado puede visualizar cuando y donde quiere.

Además, este sistema permite a los empleados configurar ellos mismos los contenidos que quieren aprender, por lo que su implicación es mayor y el rendimiento del aprendizaje se multiplica. De nuevo aquí las técnicas de gamificación tienen un importante papel y pueden potenciar la eficacia de estos programas de snack learning y de formación en la empresa. 

Snack Learning

¿Qué es el snack learning? Se trata de contenidos formativos en forma de pequeñas píldoras con información clave, de fácil consumo y orientadas hacia una retención eficaz por parte del usuario. Es el complemento idel para una formación gamificada, ya que se pueden combinar con pasos de niveles o resolución de pequeños retos, tanto online como offline.

La formación gamificada puede combinarse de mil maneras diferentes, adaptando las diferentes mecánicas y dináminas a los objetivos y necesidades de la empresa. No es lo mismo gamificar una formación para un trabajador millennial que para un no nativo digital. No es lo mismo gamificar una formación para una mayoría de perfiles ‘killer’ que para una mayoría de perfiles ‘explorer’. El tipo de público importa, y mucho.

El snack learning adaptado al trabajador millennial es muy efectivo porque se ofreceun aprendizaje con una mayor retención mediante conteidos más atractivos y que evolucionan como elementos de una juego. Además, el usuario se siente autónomo en la formación, por lo que se logra un mayor compromiso por su parte.

Si quieres iniciar un proceso de gamificación en tu empresa, recuerda empezar siempre por el principio: diagnóstico, contexto, público y objetivos. Y si necesitas una mano… pide ayuda!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies