Email marketing

¿Qué es la tasa de apertura y cómo mejorarla en email marketing?

In Noticias by elixirweb

El email marketing sigue siendo una excelente manera de contactar con nuestros posibles clientes. Hace algunos años se comenzó a despreciar este tipo de acciones al considerarlas muy cercanas al spam. Pero existe una gran diferencia entre el spam y el email marketing. Y la diferencia es el respeto al usuario. Si no existe respeto, efectivamente, estamos hablando de spam. Pero cuando una campaña de email marketing se hace correctamente, teniendo en cuenta en primer lugar al destinatario, resulta una acción muy útil tanto para el que recibe el mail como para quien lo envía.

Hay que tener en cuenta que el 90% de los profesionales comprueba su correo al menos una vez al día. Si al comprobar su correo encuentra un mensaje que le resulta útil y relevante, lo abrirá y leerá. La tasa de apertura es una de las métricas fundamentales para valorar si una campaña ha tenido éxito. La tasa de apertura indica el porcentaje de emails entregados con éxito que han sido abiertos por los usuarios. Cuanto mayor sea la tasa de apertura de una campaña, más eficacia habrá tenido nuestra acción. La tasa de apertura nos dice si aquellos a quienes queremos llamar la atención nos están mirando en el momento adecuado. De nada sirve hacer el mejor ejercicio de los Juegos Olímpicos si cuando damos el triple mortal el jurado no nos está mirando. Por eso es tan importante la tasa de apertura: nos indica si el jurado nos está mirando en el momento exacto. Luego, que decida si el ejercicio era para ganar la medalla de oro o para mandarnos a casa sin diploma olímpico. Pero que nos mire. Que nos preste atención. La tasa de apertura indica si nuestro destinatario nos presta atención. Es el primer paso para lograr nuestro objetivo de alcanzar una conversión.

Para que un destinatario abra un mensaje, tiene que interesarle ese mensaje. Es una obviedad, por supuesto. Pero es una premisa fundamental. La regla número uno es pensar siempre en el destinatario. Tienes que enviarle un mail que le interese. ¿Y eso cómo se hace? Conociendo al destinatario. Cuanto más conozcas a tu destinatario, mejor. Una base de datos actualizada y muy segmentada implica una buena tasa de apertura. Si conoces a tu destinatario, serás capaz de enviarle aquella información que le interesa en el momento en el que le interesa. Mejor diez campañas ultrasegmentadas a cuarenta contactos que una campaña a cuatrocientos contactos.

Una vez que conoces a tu destinatario, todo es más sencillo. Por tanto, lo primero que tienes que obtener es una base de datos lo más completa posible. Después, puedes mejorar la tasa de apertura de tus campañas teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

Un asunto convincente

El asunto es lo primero que el destinatario va a ver al abrir su correo. Es un elemento muy importante para animar al usuario a continuar leyendo, de ahí que requiera especial atención por nuestra parte. Hazlo siempre corto (no más de cuarenta caracteres), claro y directo. Y nunca engañes. Nada de redactar asuntos que luego no se corresponden con el cuerpo del mensaje. Con ese tipo de técnicas sólo conseguirás que te envíen directamente a la carpeta de spam. Hay diferentes tipos de asunto y no hay una regla fija para redactarlo. Pueden ser meramente informativos (del tipo: “ejemplos de gamificación para eventos”) o más persuasivos (“descubre cómo gamificar tu evento”). Huye de las mayúsculas y de todas aquellas expresiones que suenen a spam (“oferta”, “ganga”, “ni te imaginas”, “regalo”, “gratis”, etc)

Personaliza todo lo que puedas

El destinatario, el remitente, el mensaje… personalízalo todo. Envía el mail desde una persona en vez desde una empresa. Dirígete a una persona y no a alguien genérico. Trata de personalizar el mensaje al máximo. Que no te importe hacer una campaña para 35 contactos si es necesario. Lo que interesa es que esos 35 contactos abran el mensaje, lo lean y se conviertan en clientes. Háblales de lo que les interesa. Que sientan que les estás hablando a cada uno de ellos, proponiéndoles soluciones concretas a necesidades que sabes que tienen en ese momento.

Mensajes concretos

El cuerpo de texto tiene que ir al grano cuanto antes. Tiene que ser claro y directo. El destinatario tiene que saber de qué le estás hablando en cuanto empiece a leer y que sea la continuación lógica del asunto. Utiliza un texto breve pero interesante, y anima al usuario a pinchar en los enlaces que te interesan. Si las imágenes no aportan valor o información, no las uses. A veces es más efectivo un mensaje de texto claro y concreto que uno repleto de imágenes que desvían la atención del destinatario.

Ten en cuenta el horario y la frecuencia

Si conoces bien a tus destinatarios sabrás cuándo enviarles un mail y cuando no. Si no los conoces todavía, tendrás que ir probando diferentes días y horarios, pero parece lógico pensar que si quieres dirigirte a directivos de empresas, no es adecuado programar una campaña para el fin de semana. Los lunes y los viernes, por norma general, no son buenos días. Dependiendo del sector al que te dirijas, habrá meses en los que tus posibles clientes estén muy receptivos y otros en los que da igual la información que les envíes porque no le van a prestar ninguna atención. Conocer los tiempos internos de cada sector es un valor fundamental para aumentar la tasa de apertura. Respecto a la frecuencia, hay que tener en cuenta dos factores. El primero es el contenido. Si no vas a enviar nada nuevo, no envíes nada. El segundo es el nivel de cansancio de tu audiencia. Volvemos al mantra de “conoce a tu destinatario”. Algunos destinatarios están encantados con recibir tu información una vez a la semana. A otros les bastará una vez al mes. Pero, sobre todo, comunica siempre que tengas algo que comunicar. No lances una campaña de mailing simplemente porque “toca” hacerlo.

Analiza y sigue probando

Analiza los resultados de cada campaña. En este caso, analiza la tasa de apertura de cada envío y prueba diferentes horarios, tipos de asunto, frecuencias, etc. Elimina todo aquello que no te funcione y céntrate es los aspectos que aumentan la tasa de apertura. Y hazlo en base a tus resultados, no en base a lo que se supone que funciona. Si tus campañas presentan una mejor tasa de apertura los lunes que cualquier otro día, sigue enviándola los lunes. Y actualiza constantemente tus bases de datos. Siempre que puedas añadir información que ayude a posteriores campañas, hazlo. Segmenta todo lo que puedas y elimina aquellos contactos que ya no te sirven o que han quedado obsoletos.