Una de las tendencias más importantes de los últimos años es la gamificación. El problema de toda tendencia es que muchas veces se adopta sin tener en cuenta las necesidades reales de una organización. Por eso, antes de iniciar un proyecto de gamificación en empresas es importante tener claros los objetivos y las necesidades y seguir unos pasos concretos para maximizar los resultados. La gamificación será eficiente si soluciona un problema concreto de la empresa.

En este sentido, es fundamental localizar correctamente dicho problema. Un proyecto sólido de gamificación tiene que tener un primera fase basada en la comprensión de la situación sobre la que se quiere intervenir.

Gamificación en empresas: Diagnóstico Previo

En este proceso se recaba toda la información relevante sobre la situación sobre la que se quiere actuar. Para ello se necesitará tanto una visión interna que proceda de la propia empresa o departamentos afectados como de una visión externa proveniente de una consultoría especializada en gamificación. El trabajo conjunto de personal interno y externo contribuirá a enriquecer el proceso de diagnóstico. Conforme se avance en la descripción del problema seguramente surjan nuevos elementos a los que una parte no daba importancia, o se descubra que otras organizaciones han atravesado situaciones similares y se puede aprender de la manera en la que las resolvieron. La fase de diagnóstico consta de cuatro pasos:

Paso 1: Descripción del problema

En esta etapa se describen las demandas y carencias de la organización y de sus miembros, entendiendo por ‘demandas’ como aquellas necesidades de las que se es consciente por parte de la empresa y por ‘carencias’ como aquellas necesidades de las que no son conscientes en la empresa.

Por este motivo, es básico contar con una visión externa en esta fase del proyecto. A la hora de hacer la descripción de ambas, se deben formular en negativo: no como objetivos, sino como problemas.

Paso 2: Contexto

El problema que se detecte está enmarcado en un sector económico concreto y en una organización en particular,con unos valores y una trayectoria determinada. Todo implica información útil para el éxito de la gamificación.

A la hora de contextualizar, se deben tener en cuenta las siguientes preguntas: ¿En qué sector económico trabaja la organización? ¿Cuál es la situación concreta del sector? ¿Cuál es el ‘relato’ que circula en el interior de la empresa (o incluso en el sector) acerca de las causas de la situación actual, las oportunidades de cambiarla, el mejor curso de acción…? ¿Cuáles son los valores de la organización? ¿Cómo los usa para diferenciarse de los competidores?

Paso 3: Público objetivo

A cada tipo de usuario le mueve una diferente motivación y acude a determinados relatos para explicar la realidad y para imaginar una diferente. Para tener éxito en un proyecto de gamificación para empresas, es fundamental tener una descripción lo más exacta posible de los usuarios sobre los que se va a actuar. Se deben tener en cuenta tres tipos de variables: sociodemográficas, socioeconómicas y psicográficas.

A partir de las mismas, hay que establecer uno o varios retratos-robot donde aparezcan todas las características de la personalidad de uno o varios usuarios estereotipados. En función de los tipos de jugador que resulten, se deberán adaptar las mecánicas, dinámicas y elementos estéticos y narrativos de la gamificación.

Paso 4: Objetivos de la gamificación

Es el último paso del diagnóstico y es imprescindible para poder crear una solución gamificable sólida. El proyecto debe contar con objetivos definidos y éstos deben abarcar todas las dimensiones que se han detectado para el problema. Importante: los objetivos tienen que ser coherentes entre sí y acordes al alcance del proyecto, presupuesto y plazo disponibles.

Habitualmente se recomienda que toda lista de objetivos siga los principios SMART: Medibles, Alcanzables, Retadores, Temporalizados y Específicos.

Estrategia de gamificación en empresas

Una vez completados los cuatro primeros pasos, ya se tiene la información necesaria para desarrollar una estrategia de gamificación adaptada a una necesidad concreta de una organización. La estrategia más adecuada dependerá de un correcto diagnóstico, por lo que es importante invertir tiempo y recursos en esta primera fase.

El desarrollo de una estrategia de gamificación en empresas puede ser un proceso fluido y eficaz si se acomete desde el principio siguiendo los pasos correctos, ahorrando tiempo y recursos. Comenzar procesos de gamificación sin haber realizado un diagnóstico previo, puede implicar para la organización tiempos de desarrollo mucho más prolongados (para corregir errores no previstos que habrían salido a la luz en la fase de diagnóstico) y una mayor inversión y empleo de recursos.

¿Estás pensando en iniciar un proceso de gamificación? En ese caso, no es mala idea contactar ahora mismo con una agencia especializada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies